En un momento de tensión en el programa, se observa a María Fernanda Callejón llorando y se le pide que se calme y vaya al camarín. La conductora, Moria, intenta calmarla mientras otros panelistas sugieren que se le dé algo para secar sus lágrimas.
La situación genera un momento incómodo en el programa, con comentarios sobre el estado emocional de Callejón y la necesidad de que se recomponga para continuar.