En un emotivo ruego, Melisa, madre de Agostina, se dirigió a la familia de Claudio Gabriel Barrelier, principal sospechoso de la desaparición de su hija, pidiéndoles que lo convenzan de hablar y revelar dónde se encuentra Agostina.
Melisa expresó su dolor y desesperación, recordando la amistad que mantenía con Barrelier y la confianza que su hija depositaba en él. La madre de Agostina solicitó públicamente ayuda a los medios para continuar difundiendo la imagen de su hija y no perder las esperanzas de encontrarla sana y salva.