Se analiza la narrativa del kirchnerismo sobre la supuesta persecución política a Cristina Kirchner, contrastándola con las causas de corrupción comprobadas judicialmente.
Se recuerda la visión de Néstor Kirchner sobre José Luis Rodríguez Zapatero, a quien consideraba un líder importante antes de que fuera evidente en España, y se menciona la influencia de la derecha española (Aznárez) en ese momento.
Se plantea la hipótesis de que el kirchnerismo pudo haber exportado el populismo corrupto a España, señalando las manifestaciones contra la corrupción de Pedro Sánchez y la petición de Felipe González de adelantar elecciones.
Se cuestiona la coherencia de la defensa de los derechos humanos por parte de Zapatero, en contraste con la situación en Venezuela, y se menciona una investigación sobre su rol en el tráfico de influencias y el saqueo de fondos públicos, que comenzó al encontrar una joyería en su casa.