En el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, tres testigos apuntaron nuevamente contra Leopoldo Luque, médico personal del astro.
Se detalló la operación de Maradona por un hematoma subdural, explicando que tenía 120 centímetros cúbicos de sangre, hipertensión intracraneal y un desplazamiento cerebral de 6 milímetros, lo que obligó a una intervención de urgencia. Luque coordinó la cirugía y era el médico de confianza de Maradona.