Se investiga un caso de discriminación en Brasil que involucra a un argentino, el tercero en los últimos seis meses. El caso se centra en mensajes de contenido racista encontrados en el teléfono del sospechoso, quien también habría tomado fotos a un menor en un lugar público.
La justicia brasileña enfrenta el desafío de determinar si los mensajes privados constituyen un delito de racismo o si pueden encuadrarse en otras figuras delictivas. La defensa argumenta que los pensamientos privados no son punibles si no se llevan a la práctica, mientras que la fiscalía considera que los mensajes podrían constituir una amenaza o una forma de discriminación explícita hacia un menor.
El caso se complicó aún más al encontrarse dinero durante la investigación, lo que genera dudas adicionales. Se espera la resolución judicial sobre si estos hechos constituyen un delito de racismo, que en Brasil se pena con prisión de hasta cinco años.