Las negociaciones entre EE.UU. e Irán enfrentan obstáculos, con posiciones encontradas sobre el control del Estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní. A pesar de los llamados a la calma, la situación sigue tensa. Estados Unidos mantiene demandas claras: no a proxys, misiles ni enriquecimiento de uranio.
Irán considera vital el enriquecimiento de uranio para su crecimiento. La falta de un acuerdo dificulta la situación económica iraní, con millones de empleos perdidos.