El jefe de gabinete, Adorni, se encuentra bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito, dádivas y negociaciones incompatibles con la función pública.
La fiscalía ha destapado múltiples ollas, demostrando que Adorni presuntamente gastaba una cantidad de dólares que no puede justificar, realizó viajes inexplicables y adquirió propiedades que no se corresponden con su nivel de vida anterior.
El fiscal Gerardo Policeta, quien retomó sus funciones tras una licencia, está a la espera de un informe crucial de la DATIP relacionado con el contenido del teléfono de Matías Tabar. Este contenido podría revelar cómo Adorni se interiorizó de los pasos para la reforma de una casa y su aparente indiferencia ante los precios.
Además, se anticipa la posible indagatoria de Adorni en el caso del avión y el viaje a Punta del Este, ya que su defensa no ha logrado explicar satisfactoriamente cómo pagó dicho viaje, a pesar de que las facturas fueron emitidas a nombre de una productora y un amigo suyo.