Un incendio ocurrido en un supermercado kosher en el barrio londinense de Golder Street, recientemente afectado por ataques antisemitas, ha sido investigado. Las autoridades concluyeron que el incendio no fue intencional y no tuvo relación con un crimen de odio.
La investigación conjunta entre bomberos y autoridades determinó que el siniestro, que causó molestias en la comunidad local, parece haber sido provocado por un problema eléctrico.