El abogado Aníbal Ibarra denunció la existencia de extorsión y aprietes a testigos y empresarios en el marco de la causa de los cuadernos, con el objetivo de quebrar voluntades e involucrar a un sector político.
Ibarra mencionó casos de empresarios que declararon bajo presión para obtener beneficios o evitar la detención, y señaló que las denuncias de estas coacciones no están siendo investigadas por la fiscalía, a pesar de la obligación de hacerlo.
El letrado también criticó la forma en que se validan las declaraciones de "arrepentidos" sin permitir el control cruzado por parte de la defensa, lo que considera una irregularidad grave que socava la credibilidad del proceso.