El Poder Ejecutivo presentará en el Congreso un proyecto de ley con características particulares para atraer inversiones, conocido como "Super RIGI".
Las empresas interesadas tendrán un plazo de 5 años, extensible a un año más, para invertir un mínimo de mil millones de dólares.
Se eliminarán los derechos de exportación (retenciones) y los impuestos a la importación de bienes de capital, garantizando además la libre disponibilidad de divisas para las empresas adheridas.
Otras ventajas incluyen la reducción de aportes patronales, del IVA y modificaciones en impuestos provinciales. A diferencia del RIGI anterior, no habrá obligación de contratar proveedores argentinos.