El gobierno de Javier Milei ha enviado un proyecto al Congreso para derogar la ley de etiquetado frontal de alimentos. La iniciativa, impulsada también por el jefe de gabinete Manuel Adorni y el ministro de Salud Mario Lugones, busca eliminar la ley actual y potencialmente crear una nueva en el futuro.
La propuesta de derogación ya cuenta con apoyo en el Senado, aunque algunos legisladores prefieren analizarla con cautela y priorizar otros temas. El argumento principal del gobierno es que el etiquetado actual es demasiado restrictivo en comparación con otros países, dificultando el comercio exterior y generando confusión en el consumidor al advertir sobre todos los productos procesados.
Especialistas advierten que la ley de etiquetado frontal es crucial para informar a los consumidores sobre excesos de grasas, azúcares y sodio. Si bien reconocen que podría haber aspectos a corregir en los criterios de cálculo, consideran que una derogación total representaría un retroceso significativo, recordando el tiempo y esfuerzo invertidos en su aprobación a fines de 2021.