Estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires, liderados por Francisco Pitrola, nieto de Néstor Kirchner y presidente del centro de estudiantes, han decidido tomar la institución por tiempo indeterminado en reclamo por el financiamiento educativo.
La medida busca protestar contra el veto presidencial a la ley de financiamiento universitario, ratificada por el Congreso pero aún sin cumplirse. Los estudiantes argumentan que el Presidente ha puesto un decreto por encima de la ley, lo cual consideran ilegal y un ataque a las instituciones democráticas.
Se plantea un debate sobre la efectividad de la medida de fuerza, con cuestionamientos sobre si interrumpir las clases es la forma correcta de lograr el reclamo. Se menciona que la Corte Suprema podría resolver la situación, pero los estudiantes sienten que no pueden quedarse de brazos cruzados ante el deterioro de la educación pública.