El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, enfrenta investigaciones judiciales que sacuden a su partido, el PSOE. Mientras se encontraba en el Vaticano, prometió total cooperación con la justicia ante las acusaciones de un presunto complot para desestabilizar procedimientos contra el partido.
La Guardia Civil allanó la sede del PSOE en Madrid en busca de pruebas. El juez de la Audiencia Nacional imputó a Santos Zerdán, exsecretario de Organización del PSOE y mano derecha de Sánchez, junto a otros funcionarios, por presuntos pagos ilegales de hasta 4.000 euros a Leire Díaz, una exmilitante y periodista apodada "la fontanera del partido". Se le acusa de articular campañas para desacreditar casos contra dirigentes y empresarios del PSOE.
La trama investigada por la Audiencia Nacional incluye cargos criminales por organización criminal, cohecho, revelación de secretos, falso testimonio, acusación falsa y falsedad documental. A pesar de la ola de escándalos de corrupción que involucran a aliados y familiares, incluyendo al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, Sánchez descarta convocar a elecciones anticipadas.