Roberto Bizán reflexionó sobre la realidad del sector agropecuario, argumentando que el campo ya no puede ser considerado una actividad primaria, sino una industria cada vez más sofisticada.
Señaló que la producción de maíz, por ejemplo, requiere 114 pasos, mientras que la fabricación de un celular solo 16. Destacó que las semillas se "fabrican" y que la tecnología demanda conocimiento del microclima y la biota del suelo para lograr un mayor valor agregado.
Bizán enfatizó que la industria del futuro se basa en la sustentabilidad y en el uso de insumos provenientes del campo, y que la agricultura moderna debe ser "multitasking", proveyendo energía, medicamentos y alimentos, además de ser una fuente de energías renovables como el etanol.