Al menos 12 países africanos han firmado acuerdos con Estados Unidos para acoger migrantes de terceros países, muchos de los cuales han sido denunciados por su opacidad y el riesgo de violar el derecho internacional.
Human Rights Watch advirtió sobre el peligro de estas deportaciones y la complicidad de los estados que suscribieron estos pactos, los cuales incluyen prohibiciones contra la devolución forzosa y la detención arbitraria.
Sierra Leona se convirtió en el país más reciente en recibir migrantes expulsados por Estados Unidos, personas que originalmente procedían de Nigeria, Ghana, Guinea y Senegal.