Washington lanzó ataques en defensa propia contra embarcaciones iraníes y bases de lanzamiento de misiles en el sur de Irán, tras casi seis semanas de cierre perimetral impuesto por Estados Unidos.
El ejército estadounidense describió los ataques como una respuesta a las amenazas de las fuerzas iraníes. Se argumentó que no existen los "ataques preventivos", sino que se trata de un contraataque ante una agresión inicial.
En los últimos días, los contactos entre las partes se han intensificado, aunque el diálogo entre Estados Unidos e Irán, en curso desde hace semanas, ha mostrado pocos avances tangibles.