Estados Unidos lanzó una nueva ola de ataques contra Irán, confirmada por la administración de Donald Trump. La instalación militar atacada, según EE.UU., representaba una amenaza para sus tropas y el tráfico mercante en el Estrecho de Ormuz.
Soldados estadounidenses también derribaron cuatro drones iraníes, acciones que se calificaron como defensivas. Este es el segundo ataque estadounidense contra objetivos iraníes en la semana, en medio de negociaciones para un posible acuerdo que ponga fin a las hostilidades. Medios iraníes informaron sobre tres explosiones en Bandar Abbas.
Se menciona un informe sobre un documento de 14 puntos para finalizar el bloqueo del Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo mundial. Según el informe, Irán y Omán gestionarían un sistema de peaje para los buques mercantes.