Existe temor por la posibilidad de que drones ucranianos estén sobrevolando países de la OTAN, como las repúblicas bálticas, generando confusión y aumentando las tensiones con Rusia. Se recuerda el incidente del S-300 caído en Polonia, que inicialmente se atribuyó a Rusia pero pudo haber sido ucraniano.
Para evitar complicaciones, se están reforzando las defensas, especialmente en Letonia. Ucrania ha estado atacando puertos rusos de petróleo en el Báltico, y Rusia afirma que la interferencia en sus drones los desvía de rumbo, lo que podría llevarlos a impactar en territorio de países aliados.