Drones ucranianos que se adentraron en el espacio aéreo de los países bálticos de la OTAN han generado confusión y aumentado las tensiones con Rusia, en un contexto de dudas sobre el compromiso de Estados Unidos con la seguridad colectiva de la Alianza Atlántica.
Ucrania, que ha atacado puertos rusos de carga de petróleo en el Báltico, afirma que la interferencia rusa provocó que sus drones se desviaran. En respuesta, Letonia desplegará equipos de interceptación de drones, compuestos por soldados en vehículos todoterreno equipados con drones "asesinos" capaces de destruir aeronaves enemigas en un radio de 10 kilómetros.
El número de equipos que patrullan la frontera de 400 kilómetros entre Letonia, Rusia y Bielorrusia se mantiene clasificado. Estos incidentes subrayan la creciente importancia de los drones en los conflictos modernos y la necesidad de desarrollar contramedidas efectivas.