Profesores de colegios preuniversitarios de la Ciudad de Buenos Aires están experimentando dificultades para cubrir sus necesidades básicas, llegando a tener problemas para llevar comida a sus mesas.
Los docentes denuncian que sus salarios, que rondan los 600 mil pesos, se encuentran muy por debajo de lo que perciben sus colegas de escuelas secundarias en la misma ciudad, lo que genera una profunda brecha salarial y malestar en el sector educativo.