En el marco del caso de María Fernanda Callejón, Ricky Diotto ha sido descrito como un "narcisista psicopático integrado", según se desprende de los audios y la sentencia judicial.
Esta caracterización surge de sus supuestas declaraciones sobre la casa y la camioneta, donde expresa posesividad ("todo es mío", "yo te di", "te lo quito") y una aparente incapacidad para ver la perspectiva de la otra parte, marcando un personaje con una forma de pensar particular.