La madre de Agustina, Melisa, se dirigió directamente al detenido, pidiéndole que devuelva a su hija de 14 años con piedad, comparando la situación con si fuera su propia hija.
Melisa expresó su desconcierto ante el tiempo transcurrido sin novedades sobre el paradero de Agustina y la demora en la activación del alerta Sofía. La joven confiaba en el detenido, lo que agrava la angustia de la madre ante la incertidumbre de lo que pudo haberle sucedido.
Se cuestionó la dilación en la difusión del alerta Sofía y se reiteró la necesidad de encontrar a Agustina con vida, para luego esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.