Un conductor alcoholizado, con 1.95 de alcohol en sangre, fue detenido en Quilmes tras circular a alta velocidad y realizar maniobras peligrosas en zigzag, con visibilidad prácticamente nula. El individuo, que se mostró ofendido al ser demorado, fue detectado por cámaras en el kilómetro 20.
Debido a su estado de ebriedad y la peligrosidad de su conducción, se le retuvo el registro de conducir y deberá realizar un curso inicial como si fuera un principiante. El incidente, ocurrido en condiciones de baja visibilidad, por fortuna no tuvo consecuencias mayores.