El detenido afirma que la madre de Agostina, Melisa, le dio el teléfono a su hija para que pudiera contactarlo. Relata que salió de su casa y Agostina lo llamó pidiéndole que le pagara un remis, lo cual hizo. Luego, mientras caminaban, Agostina recibió una llamada de un tal Franco, se puso nerviosa y le pidió que la acompañara a la casa de este muchacho.
El detenido alega no tener auto para acompañarla y que Agostina le dijo que se arreglaría y que la pasarían a buscar. Esta versión contradice la del abuelo y presenta nuevas inconsistencias.