Martina y Uriel denuncian una millonaria estafa por parte de una concesionaria de autos. Compraron una camioneta Ford F-150 Raptor 2022, pero la patente que les asignaron estaba vinculada a una Toyota Hilux 2021. Además, la concesionaria les habría cobrado multas y patentes impagas sin cancelar.
La camioneta, que supuestamente estaba en Neuquén, generó un conflicto de titularidad, ya que la cédula verde pertenecería a un testaferro. El dueño de la concesionaria, Carlos, intentó persuadir a Uriel para que no hiciera pública la denuncia, llegando a amenazarlo.
Carlos también habría estafado a Gonzalito, a quien no le pagó por publicidades. Los damnificados perdieron miles de dólares y enfrentan un complejo panorama legal para recuperar su dinero y el vehículo.