Darío Zitanich se defiende de las acusaciones de Chechu Bonelli, calificando sus declaraciones como mentiras y defendiendo a su actual pareja, Ivana.
Zitanich afirma que Chechu especuló con la separación y que él cumple con todos los acuerdos económicos, incluyendo el pago de colegios, obra social y la compra de una casa para ella.
Además, relata situaciones que le generaron perjuicio económico y personal, como facturas inesperadas y llamados durante un funeral, sugiriendo que Chechu actúa con la intención de fastidiarlo. Menciona que Ivana, su actual pareja, ha tenido que lidiar con situaciones difíciles debido a este conflicto.
En cuanto a la perra Frida, Zitanich aclara que no la regaló, sino que pidió a su hermano que la cuide temporalmente mientras él se muda, ya que sus hijas la extrañan y él se hará cargo de ella.