Tras el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la reapertura de embajadas entre Estados Unidos y Cuba en 2015, se produjo una oleada de turistas y un flujo de divisas que revitalizó el sector privado en la isla.
Sin embargo, la llegada de Donald Trump al poder revirtió el deshielo y reinstauró las sanciones, mientras que en 2018 Raúl Castro cedió la presidencia a Miguel Díaz-Canel, un relevo marcado por el colapso energético.
Washington asegura que Castro sigue controlando el poder a través de Gaesa, un holding empresarial militar.