La economía cubana depende en gran medida de las remesas enviadas desde el exterior, que se han convertido en la principal fuente de divisas ante la caída del turismo y el recrudecimiento del bloqueo estadounidense.
El analista Juan Miguel Pérez señala que las remesas son cruciales para la supervivencia de la población, especialmente ante la escasez de insumos y el encarecimiento de productos básicos.
La situación se agrava por las medidas extraterritoriales de las leyes de embargo y bloqueo de Estados Unidos, que limitan las operaciones en la isla y la llegada de turistas.