Las inconsistencias en los testimonios de la familia de Agustina generan dudas en la investigación. La madre y la abuela ofrecen versiones contradictorias sobre los hechos, lo que dificulta el avance de la causa. La fiscalía trabaja sobre estas contradicciones, a pesar de que inicialmente se consideraba la investigación encaminada.
Se cuestiona la activación tardía de la Alerta Sofía y la falta de claridad sobre si realmente se activó o si fue un malentendido. La comunicación de la madre con amigas de Agustina sobre un supuesto mensaje de la menor yendo a comprar un regalo sorpresa es uno de los puntos más dudosos y no figura en el expediente, lo que aumenta las sospechas sobre la veracidad de la información proporcionada por la familia.