Luis Abel Guzmán fue condenado a 20 años de prisión por el asesinato de su compañero, ocurrido en marzo de 2024 en Recoleta. El acusado admitió su autoría, alegando haberse "ensueguecido" durante el crimen.
La querella anticipó que apelará la sentencia para solicitar una pena mayor, que podría ascender a 30 años o incluso cadena perpetua, argumentando la gravedad del hecho y la necesidad de una sanción más ejemplar.