Se establece una comparación entre la "Swiftie manía" de Taylor Swift y la "Beatle manía" de Paul McCartney. McCartney, en una entrevista, reconoció similitudes en la fama y los récords entre ambos artistas, pero afirmó que no le daría consejos a Swift a menos que ella se los pida.
Se destaca la influencia y el poder de Taylor Swift, mencionando su gira más taquillera y sus récords de reproducciones, comparándola con el éxito de Los Beatles en los años 60, una banda que, según se indica, sigue vigente.