Las elecciones presidenciales en Colombia presentan posturas divergentes frente al conflicto armado: Gustavo Petro propone militarización y no retomaría diálogos; Abelardo de la Espelia defiende la militarización y se niega a dialogar; mientras que Iván Cepeda continuará con la "paz total".
El conflicto armado afecta el voto en las zonas golpeadas por la violencia, donde la población no ha tenido la misma libertad para votar que en las grandes ciudades.
Las propuestas de los candidatos buscan enfrentar el conflicto, pero difieren en enfoques como la militarización, los diálogos con grupos armados y el cumplimiento de los acuerdos de paz de 2016.