Uganda ha decidido cerrar sus pasos fronterizos con la vecina República Democrática del Congo durante cuatro semanas para contener el actual brote de la cepa de Bundibuglio. En Kampala, los habitantes son controlados por las autoridades sanitarias, con opiniones divididas sobre el miedo al contagio.
Ruanda fue el primer país en bloquear la frontera congoleña. Gran parte del este de la RDC es el foco de este brote de ébola, una zona de guerra entre diversos grupos rebeldes y el ejército congoleño, que provoca desplazamientos masivos que facilitan la propagación de la enfermedad en campamentos sobrepoblados.
La Organización Mundial de la Salud instó a un alto el fuego.