La investigación por la desaparición de Agostina avanza con el único detenido, Claudio Barrelier, bajo la lupa. Los investigadores analizan inconsistencias en su declaración y buscan más datos sobre sus contactos y posibles conversaciones borradas.
Se solicitó el informe de antenas telefónicas, confirmando que el teléfono de Agostina se apagó poco después de ser vista por última vez. La justicia sospecha de un ataque rápido y preciso, dado que no hay actividad del celular desde la medianoche del sábado.
La familia de Agostina intentó comunicarse con ella sin éxito, y el detenido declaró que iban caminando juntos pero ella hablaba por teléfono. La investigación se centra en el entorno del detenido, empleado municipal y con presuntos vínculos con la barra de un club de Córdoba.