La Casa Blanca desmintió categóricamente las versiones de la televisión estatal iraní sobre un borrador de acuerdo entre ambos países, calificando la información de "falsa" y de "completa fabricación".
La vocera de la Casa Blanca instó a no creer en la difusión de los medios estatales iraníes, a pesar de que estos afirmaban que el texto de una página era un borrador preparatorio para poner fin a la guerra.