Un hombre que se identificó como intermediario en una transacción de camionetas contactó a Uriel para solicitarle que no revele la identidad del supuesto dueño. Proporcionó detalles sobre un galpón en Vicente López donde se habría retirado un documento para arreglar con una escribanía, debido a problemas con el registro de Neuquén.
La camioneta en cuestión no tendría los papeles en regla y se sospecha que la cédula verde pertenecía a un testaferro, lo que genera dudas sobre la verdadera titularidad del vehículo.