Cayeron dos chilenos, Bastián Jiménez (28) e Ignacio Zúñiga (21), en la terminal de ómnibus de Retiro, vinculados a una banda internacional de robos a deportistas de élite.
La detención se produjo gracias a una alerta roja de Interpol y a que los sospechosos llevaban sus documentos originales. Se les acusa de participar en robos millonarios en Argentina, Chile y Estados Unidos, incluyendo el robo a Juan Martín del Potro.
La banda, apodada "la banda de los millonarios deportistas", se ufanaba de sus botines, incluyendo relojes y joyas, y su accionar quedó expuesto por la geolocalización de sus teléfonos y una multa de tránsito.