Beto Casella expresa su negativa a entrevistar a Javier Milei, argumentando que el presidente es intolerante a la crítica y solo concede entrevistas a periodistas afines.
Señala que Milei acusa al 95% de los periodistas de ser "ensobrados" y mentirosos, sin conocer la realidad del gremio.
Casella también critica la postura de Milei respecto a la economía, sugiriendo que el Estado debería tener un rol más activo en la orientación y el impulso de sectores productivos, a diferencia de la ideología libertaria.