Se argumenta que en los barrios más excluidos de Argentina, la gente trabajadora que se esfuerza para salir adelante está harta de quienes viven de planes sociales y no trabajan. Se menciona la Villa 31 como ejemplo de esta situación.
Se señala que el modelo político actual y el gobierno actual tienen adhesión en estos lugares, pero que la gente trabajadora siente que su esfuerzo no es valorado, mientras otros viven de planes.