Un bar llamado "Guachitas" en Nueva Córdoba es señalado por permitir el ingreso de menores, comercializar estupefacientes y tener personal abusivo.
Vecinos y fuentes policiales denuncian la presencia de políticos conocidos en el lugar y la facilidad con la que opera, sugiriendo corrupción.
Se menciona a Lucas Gabriel Berrelier en relación con estos hechos, indicando que podría estar involucrado en la red de trata.