Un grave escándalo sacude Zárate tras la detención de Esteban Manuel Ferreira, hijo del ex subsecretario de seguridad municipal, en el marco de una banda delictiva dedicada a robos y tiroteos.
El caso cobró notoriedad por el asesinato del cabo primero de prefectura Nicolás Cañetes, quien recibió dos disparos durante un intento de robo de su moto y falleció tras agonizar un mes.
La banda, integrada por al menos cuatro personas, utilizaba armas de guerra, incluyendo una Glock modificada para funcionar como fusil, lo que generó conmoción por el poder de fuego que poseían.
El subsecretario de seguridad, Alejandro Ferreira, fue apartado preventivamente de su cargo mientras la justicia investiga su posible vínculo con los hechos, aunque él asegura no tener relación con su hijo desde hace dos años.