Se reporta un inminente aumento en el precio del transporte público, sumándose a la percepción de un mes de mayo "eterno" y dificultades económicas para llegar a fin de mes.
Los pasajeros expresan preocupación ante la noticia de un nuevo incremento en las tarifas de colectivos y trenes, que se suma a la inflación general. Muchos manifiestan que ya no les alcanza el sueldo y que hace años no pueden ahorrar ni darse gustos.
El descontento generalizado se refleja en las entrevistas a los usuarios, quienes describen la situación como "complicada" y "ajustada". La falta de poder adquisitivo y el impacto en el consumo, especialmente en rubros como indumentaria, son temas recurrentes.