Se muestra un impactante video de un asalto a una verdulería, donde los delincuentes utilizan un poder de fuego comparable al de un ejército, incluyendo lo que parece ser una ametralladora.
Las imágenes evidencian la escalada de violencia y el armamento de alto calibre que portan los delincuentes, superando en capacidad destructiva a las fuerzas policiales.
Se compara la situación con el caso de Zárate, donde también se detectó la venta de armas de guerra en redes sociales, planteando la pregunta sobre la facilidad con la que estos elementos llegan a manos criminales.