Se debate sobre la regulación de las aplicaciones de transporte y e-commerce en Argentina, con preocupación por posibles medidas del gobernador Kicillof. Se argumenta que estas aplicaciones representan una fuente de trabajo genuino para muchas personas, ofreciendo ingresos superiores a los de empleos tradicionales.
Un testimonio revela que un chofer de aplicación gana el doble que trabajando en relación de dependencia por el mismo tiempo, a pesar de la falta de obra social. Se critica la idea de regular o perseguir a estas apps, señalando que podría perjudicar a quienes dependen de ellas para subsistir.
Se menciona que algunos intendentes del Conurbano estarían secuestrando autos de Uber, lo que genera alarma sobre el futuro de estos trabajadores.