Jorge, un apasionado de la astronomía, compartió su experiencia con un telescopio de montura ecuatorial, destacando su capacidad para seguir el movimiento de los planetas y observar objetos celestes como la galaxia Andrómeda.
Relató un avistamiento de luces extrañas en 1994, describiendo movimientos y figuras geométricas que lo llevaron a creer en la existencia de OVNIs y seres de otros planetas. Aunque no ha visto extraterrestres directamente, mantiene la esperanza.
La conversación también abordó la posibilidad de vida extraterrestre y los misterios del Área 51, con Jorge especulando sobre la retención de conocimiento por parte de Estados Unidos por motivos de seguridad.
Finalmente, invitó a los espectadores a visitar la placita de Monte Grande para observar el cielo nocturno, detallando los horarios y días de observación, y mostrando un fragmento de meteorito como un tesoro cósmico.