Se denuncia la connivencia entre barras bravas, políticos y empresarios en casos de trata de personas, exigiendo mano dura contra los delincuentes.
Se plantea la necesidad de implementar medidas drásticas, similares a las de Bukele en El Salvador, para encarcelar a los responsables y combatir la impunidad.
Se critica la falta de acción de la justicia y se pide mayor celeridad en los casos de desaparición y explotación de menores.