Se analiza la logística de la desaparición de Agostina en Córdoba. La joven abordó un remis sabiendo que no podía pagar el viaje, lo que indica que esperaba a alguien que lo hiciera. Esto sugiere un encuentro planeado y una posible manipulación.
El abuelo de Agostina confirma que la joven no manejaba dinero ni tenía billetera virtual, por lo que dependía de que alguien pagara el trayecto. La seguridad de llegar a destino y que el viaje sería cubierto refuerza la hipótesis de un plan preestablecido.
La familia continúa buscando a Agostina, mientras la policía recopila información sobre el hombre detenido, quien habría recibido a la joven y pagado el remis.