El abuelo de Agostina, Miguel, reiteró que su nieta no tenía contacto con Barrelier ni conocía sus antecedentes penales. Aseguró que Agostina siempre estuvo supervisada por su madre y abuelos, y que nunca se le permitió estar a solas con Barrelier. La familia se define como trabajadora y sin problemas con nadie, por lo que no comprenden las motivaciones detrás del accionar de Barrelier.
Miguel especula que Barrelier pudo haber actuado bajo coacción o por tener problemas con otras personas. La familia confía en que la justicia esclarecerá los hechos y que Agostina se encuentra bien. Se enfatiza la inocencia de Agostina y la manipulación sufrida por parte del detenido.