Miguel Heredia, abuelo de Agostina, comparte detalles sobre la personalidad de su nieta y la confianza que le tenía al detenido, sospechoso de su desaparición en Córdoba.
Miguel describe a Agostina como una niña de 14 años, ingenua y juguetona, que fue inducida y engañada por el hombre. La niña creía que iba a comprar un regalo sorpresa para su madre, sin imaginar el peligro.
El abuelo sospecha que el detenido pudo haber actuado con cómplices, basándose en la información que maneja la justicia y las declaraciones de su hija Melisa. La familia se muestra desesperada y clama por la aparición de Agostina.