El abogado Aníbal Ibarra calificó la causa de los cuadernos como una "causa política" impulsada por grupos de poder judicial y mediático contra un sector político, solicitando su nulidad.
Ibarra argumentó que la causa debió ser declarada nula desde el principio por irregularidades como la falta de sorteo y la retención del expediente por parte del juez Bonadio, a pesar de que una denuncia previa con hechos similares fue enviada a sorteo.
El letrado también señaló que la sentencia condenatoria parece estar preescrita y criticó la actuación del tribunal que, según él, sigue indicaciones del poder político, calificando la situación como un "papelón".